SESIÓN 2.
Mi grupo estaba formado por tres personas, como expliqué en la sesión anterior, pero Gloria, mi compañera de clase, estaba prácticamente sin grupo, así que se unió al nuestro.
Como éramos cuatro personas y tuvimos más tiempo de la clase, la sesión nos cundió bastante y pudimos plantear lo que íbamos a realizar en cada sesión del proyecto.
Queríamos plantear las actividades de tal forma que, tuvieran una evolución y fueran aprendiendo diferentes conceptos poco a poco para que, finalmente, pudieran emplear todos los recursos en las últimas sesiones.
Teníamos claro que no podíamos comenzar como si el alumnado tuviera un nivel (aunque no sabíamos que nivel tenían), porque podríamos encontrarnos con que no sabían nada o con que ya tenían idea de algo.
Cierto es que Esperanza siempre nos resaltaba que no podíamos poner límites que el propio alumnado no nos ponía, ya que nos sorprendería todo lo que los niños serían capaces de hacer.
Trabajaríamos las emociones a través de un taller de danza en el CEIP "Cristo de Mena", con alumnos con edades comprendidas entre los 8 y 9 años.
La emoción que potenciaríamos sería la VERGÜENZA y para ello, en cada sesión realizaríamos lo siguiente:
- Sesión 1: Opciones de movimiento. (Juegos de niveles, movimientos rápidos y lentos, figuras en el espacio).
- Sesión 2: Seguiremos con las opciones de movimiento.
- Sesión 3: Trabajo en parejas.
- Sesión 4: Enseñaremos una secuencia sencilla a los alumnos.
- Sesión 5: Mostraremos al alumnado un papel con diversas emociones, explicaremos las opciones de movimiento que tiene cada emoción y repasaremos la secuencia que realizamos en la sesión anterior.
- Sesión 6: Dividiremos al alumnado en grupos y se le asignará a cada grupo una emoción.
- Sesión 7: La primera media hora se usará para ensayar la coreografía y la segunda media hora, para representarlas.
- Sesión 8: Trabajo de improvisación en parejas. Se les mostrará cuatro músicas diferentes y cada pareja elegirá la que más le guste. Realizarán su improvisación según lo que le sugiera la música.
- Sesión 9: Trabajo de improvisación individual.
- Sesión 10: Primera media hora para enseñar una coreografía lúdica y divertida y la segunda media hora para reflexionar sobre cómo se han sentido durante el taller.
Como he mencionado anteriormente, queríamos que las actividades tuvieran una evolución y por ello fuimos peldaño a peldaño. Primero se le facilitarían opciones de movimientos, luego trabajarían en parejas y luego se indagará en las emociones.
Pienso que es realmente importante que el alumnado vaya asimilando los conceptos poco a poco, mediante la práctica, ya que, a mi parecer, así es como realmente se aprende.
Por otra parte, el trabajo en pareja es algo esencial en nuestro proyecto, puesto que el alumno debe sentirse cómodo para poder expresar sus emociones y evolucionar conforme se desarrolla el taller y, los compañeros, es un elemento importante para que esto ocurra. A parte, una vez en el taller, se deberá observar bastante el comportamiento de cada alumno para ver si existen problemas entre algunos de ellos y poder resolver esos conflictos u orientar las sesiones para poder llevar ese conflicto como mejor se pueda.
Finalmente, decir que se le dará pautas al alumnado para que no se quede sin saber qué y cómo hacer la actividad y, a partir de ahí, puedan dar rienda suelta a su imaginación. En cuanto a la improvisación, no se les dará pautas, puesto que, considero que es mejor dejarle libertad para comprobar qué han aprendido y qué son capaces de hacer, además de desarrollar la creatividad.
No has hecho ninguna reflexión, te has limitado exclusivamente a describir la sesión.
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